Los Aliados del Ser Humano para el Crecimiento Personal

IMG_3090

Extracto del libro de mi padre el Dr. Ramon Arellano Sánchez – El Crecimiento Personal- Non Nova Sed Nove – en Memoria de mi padre a un año de su partida

“Los torrentes del cielo descendieron como una pestilencia que únicamente dejara a los rudos e iletrados de entre vosotros y así empezasteis de nuevo como niños”. 

Platón (Tímeo) 

“Amarremos el sol a las estrellas querida tierra, para que no haya revuelco en el espacio o en el tiempo y así, cada día que amanece, podamos comenzar de nuevo”. 

Los Incas 

La Intuición 

Los grandes descubrimientos de la ciencia han sido producto de la intuición, estos conocimientos no los ha producido el intelecto, los avances de la humanidad han surgido del más allá. Recordemos a Arquímedes que tenia problemas para determinar la cantidad de oro de una corona y no hallaba la solución por más que diera vueltas y vueltas, un día estando en la bañera notó que su peso desplazaba una cantidad igual en agua y se le apareció la solución: El agua que se desplaza esta relacionada con el peso. ¡Eureka, eureka! Dijo, y salió corriendo ¡eureka, eureka! Gritaba, y así estaba encontrando la solución no a un problema sino a una multiplicidad de problemas. 

La intuición es la perspectiva clara, íntima, instantánea de una idea o de una verdad, tal como si se tuviera a la vista, es decir, se percibe, se agarra, se obtiene, se recibe una idea o una verdad como si la estuviéramos viendo. 

Parece un espejo que refleja todo lo que hay. 

¿Qué crea el hombre en la intuición? el hombre en la intuición no crea nada, la intuición es algo existencial, es decir, que participa de la idea de existir por sí misma y en consecuencia existe desde siempre. El hombre no crea la intuición, ni por ella crea cosas; por ella simplemente las percibe, las toma, las nota y las ve, pero que sucede ¿si las ve es por que existen esas cosas expresadas en materia? No, no existen, simplemente el hombre se las imagina y las ve con los ojos de la mente que tantas veces hemos dicho. Es así como la intuición da sentido, esplendor, bendición a las cosas y descubre los secretos de la existencia. 

La intuición proporciona gran silencio, serenidad, y cómo no va a proporcionarnos si está presentando algo que ya existía, pero que no la veíamos. El ejemplo es el propio espejo que colocado en el suelo refleja las estrellas y la luna, es algo asombroso. La intuición hace sabio al hombre y constituye lo que puede llamarse iluminación o despertar, éstos son los nombres de la propia sabiduría. Pensemos en lo que hemos logrado con la intuición: Descubrimientos, avances, percepción existencial, sentido, esplendor, bendición, silencio, serenidad, iluminación, despertar, sabiduría. 

El instinto, el intelecto y la intuición son elementos formadores de la conciencia, el instinto y la intuición deben trabajar juntos para tener fines, si no trabajan juntos únicamente habrá medios pero no fines, entonces la intuición es algo que surge dentro de tu ser, por eso se llama intuición, tuición in: Enseñanza adentro, enseñanza interna. Se ha comparado la conciencia con una escalera de tres peldaños, el primero sería el instinto, el segundo el intelecto, y el tercero y más alto sería la intuición. 

Tanto el instinto como el intelecto y la intuición utilizan el prefijo in, lo que significa que son cualidades innatas. ¿Por qué se dice que mejoramos el intelecto? No podemos mejorarlo, lo que podemos es usarlo en mayor cantidad, si ya existe, no lo podemos crear y si ya esta creado por naturaleza, no lo podemos mejorar, tan solo podemos aprender a usarlo de la manera más productiva, empleando destrezas, herramientas, conocimientos y en general habilidades del pensamiento, tales como razonamiento verbal y práctica constante de resolución de problemas. 

La mayoría de las personas utilizan tan solo un diez por ciento del cerebro. El hombre para poder tomar conciencia de sus actos, actividades, pensamientos y búsqueda, tiene que relajarse y la relajación es la base de la meditación, cuando el hombre medita está buscando las diferencias y las semejanzas de las cosas, su definición, sus características, sus colores, sus pesos, sus medidas. 

No olvidemos lo que dicen Las Escrituras, que con perplejidad, inestabilidad, apuro y afán, ¿quien podrá añadir un codo a su estatura? Por esto la relajación, base de la meditación, es necesaria en todo lo que hacemos. Si estamos relajados esto nos conduce a la meditación, como por arte de magia se nos presentará la intuición y nos mostrará lo que ya existe, pero no habíamos visto ni con los ojos naturales ni con los ojos de la mente. 

Dicen que la mente domina el cuerpo, esto es verdad pero no podemos convertirnos solo en mente porque, también, pudiéramos llegar a la locura, ni todo cuerpo, ni todo mente, seamos nosotros mismos, para eso es el crecimiento personal, para aprender que no debemos convertirnos en nada, sino ser nosotros mismos buscando el renacer espiritual que nos agrande el ser interior hasta el conocimiento superior. El instinto, el intelecto y la intuición son a la conciencia lo que el entendimiento, la voluntad y la memoria son a la potencialidad del ser humano. 

Supongamos que una persona vive siempre guiándose por su intuición, en un alto grado de probabilidad será siempre feliz tenga éxito o no, en este caso el triunfo no es el verdadero criterio a seguir, porque depende de muchas cosas. El criterio a seguir debe ser la felicidad ya que depende de nosotros mismos. En aquellas personas muy materialistas que viven solo para comer el éxito es un ídolo, y de no conseguirlo caerían en la desesperación, para ellos este  anhelo debe conseguirse aunque sea pasando por encima del cadáver de los semejantes y esto debe constituir en si una infelicidad, por lo cual los propósitos de la vida estarían siendo obviados para buscar una satisfacción personal de carácter egoísta y diabólico. 

En cambio si tratamos de solicitar a través del crecimiento personal un renacimiento, un despertar, una iluminación de nuestro ser interior hasta adquirir sabiduría, estaremos cumpliendo con los propósitos de nuestra vida y entre esos propósitos está la felicidad, que si toca a las puertas de nuestra casa hay que abrirlas de par en par y dejarla entrar sin estorbos de ninguna clase. 

Otra diferencia que debemos aclarar entre la intuición y el destino es que el destino es limitado y podemos predecirlo, se dice a menudo: El destino se conoce, pero no se siente, en cambio, la intuición no se conoce, pero si se siente. Es como una dirección que nos dan para llegar a alguna parte, pero no una dirección cualquiera, sino una superior, que existe y la sentimos en un momento dado, permitiéndonos ver aquello que no veíamos. 

Si nos estábamos ahogando en un vaso de agua, a través de la relajación que nos conduce a la meditación, fácilmente llegaremos a la intuición que nos mostrará lo que parece imposible, pero como existe nos fue revelado. 

Científica y filosóficamente la opinión no es tenida en cuenta. En filosofía o en ciencia, todo hay que demostrarlo con el rigor de un método científico o un sistema filosófico, la opinión es respetable en política o en las relaciones sociales, pero no en la filosofía ni en la ciencia. 

Cuando la opinión puede utilizarse en filosofía se convierte en un postulado y reducimos a postulados lo que no podemos demostrar con la razón. Decía Pascal que “el corazón tiene razones que la razón no conoce” es lo que pudiéramos llamar conocimiento mágico o intuitivo del hombre, este tipo de conocimiento es un mundo en apariencia misterioso, pero está escrito en el corazón del hombre lo mismo que en el fulgor de las estrellas o en la germinación de la vida. 

Las ilusiones, sueños y deseos 

Los sentidos pueden engañarnos en lo que percibimos favorable o desfavorablemente. La imaginación puede sugerirnos cosas que tienen una verdadera realidad en relación con conceptos, imágenes o representaciones. En ambos casos, cuando son favorables, hay una esperanza acariciada sin fundamento racional, pero esto sucede sin necesidad de desilusión, desesperanza o desconfianza. 

Decimos que tenemos un sueño cuando esas cosas que carecen de realidad o fundamento se relacionan con proyectos y esperanzas sin probabilidades de realizarse. El sueño dorado viene a constituir un anhelo, una halagüeña, un desideratum. 

Cuando decimos que se tornó el sueño al revés o hablamos del sueño del perro, estamos dando a entender que se descompuso el logro de una pretensión o utilidad que ya se tenía por segura, este tipo de sueños es muy parecido a la expresión del deseo. 

La ilusión es un concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugerida por la imaginación o causada por engaño de los sentidos, para algunas personas es muy fácil hacer aprensión falsa o realizar juicios de algo que no existe en la realidad ni tiene fundamento, basándose únicamente en sus ilusiones, construyendo así imágenes formadas por la fantasía. 

El deseo nos lleva al conocimiento vulgar, técnico o científico de las cosas, a la posesión, ya sea como tenencia material, propiedad efectiva o disfrute de cualquier cosa en si, pero no significa que ya estos caracteres están cumplidos, sino que es un movimiento fuerte, enérgico, sólido de la voluntad hacia la consecución de esto fines. 

El deseo viene de anhelar que acontezca o deje de acontecer algún suceso, igualmente significa tener ansias por conseguir alguna cosa. Por ejemplo: anhelar empleo, honras, dignidades, en estos casos no actuamos con desinterés, resignación, ni inapetencia; estaríamos más bien frente al deseo ardiente de conseguir poder, riquezas, dignidades y fama, convirtiéndose en ambición. 

Si carecemos de sueños, ilusiones y deseos tendremos la mente en blanco, o mejor dicho en negro, es cuando puede llenársenos de cucarachas, es lo que nuestra gente humilde y sencilla llama tener una mente de pollo, pero si tenemos estos elementos en nuestra mente, contaremos con esperanzas acariciadas, aunque sea sin fundamento racional. Son las quimeras, los ensueños, las fantasías, las imaginaciones que nos mueven en la vida y nos impulsan hacia adelante y nunca hacia atrás. 

Pensamos por ejemplo en tener una casa y nos imaginamos la casa con jardín, garaje, cocina, sala, comedor, dormitorios, la vemos y hasta la sentimos, no está en la realidad, pero está en nuestra mente y vamos a poner toda la resolución en hacerla tal como nos la imaginamos, ese es el desideratum. 

Tenemos unos ahorros en el banco, vamos, los sacamos y pagamos el terreno y el documento que nos garantice la propiedad. Ya tenemos el terreno, hemos adelantado el cincuenta por ciento de nuestra meta ahora viene comprar las cabillas, el techo, el cemento, los amarres, y demás elementos de construcción para entonces, y solo entonces, buscar el albañil que nos haga la construcción o nos guíe en los primeros pasos. ¿Sabemos cuantas visitas hace un propietario que haya adelantado la compra del terreno y los materiales para construir su casa, al sitio donde se realizará la misma? ¿Una visita al día? ¿Una visita a la semana? Podemos decir sin temor a equivocarnos que su visita es diaria y a veces hasta dos o tres veces al día ¿Por qué tanta visita? La respuesta es muy fácil: Se están cumpliendo las ilusiones, los sueños y los deseos y la construcción sigue adelante. 

Llega el día de la inauguración, se invita a todos los familiares, los cuales se aparecen con flores, perfumes, licores y comidas. Felicitaciones, le dicen uno tras otro. Y el propietario orgulloso manifiesta: ¡Deseo cumplido! 

Ahora bien ¿que le llevó a este feliz propietario a hacer su casa y tenerla lista y a hacer las invitaciones para inaugurarla? Creemos que fue el interés que puso en el cumplimiento y la realización de sus sueños, ilusiones y deseos. Uno de los valores que debemos buscar conseguir y mantener es la familia, sin familia viene la soledad y con la soledad, la falta de ilusiones. 

Cuando terminamos el quinto año de bachillerato y aún no tenemos un cupo seguro en alguna universidad, pero insistimos porque queremos ser Médico, Abogado, Ingeniero, Economista, Periodista, Psicólogo, Odontólogo, Farmacéutico, Licenciado en Letras, Filósofo, etc., y al fin conseguimos el cupo ¡Que felicidad! Comenzamos una carrera y hasta nos dan ayuda para estudiar, pasan los días, las semanas, los meses y los años, llega el día de la toga y el birrete y recibimos el tan ansiado título, y lo firman junto con el rector los dos profesores más queridos, o más respetados de la facultad y lo mandamos a registrar. Ya somos lo que queríamos. 

Es posible que ahora los sueños, las ilusiones y lo deseos sean de carácter más elevado, si fuimos capaces de cumplir los primeros, los segundos serán como tomarnos un vaso de agua. Sin estos elementos quiméricos seríamos un don nadie, una persona cuya autoestima estría por buscarse, pero ahora la tenemos hasta la saciedad. 

Propósitos fundamentales de la vida 

El propósito es el ánimo o la intención de hacer las cosas, así como existen cosas agradables que nos encantaría hacer, hay otras desagradables que no nos gustarían, ciertas acciones son vitales y necesarias, espirituales, estéticas, jurídicas, cognoscitivas o de conocimiento, que podemos o no hacerlas, según nuestra conveniencia o según la circunstancias, asuntos religiosos que debemos hacer para bienestar de nuestra fe y actuaciones éticas que nos sitúan en comunicación con los demás. 

No existe la bondad por sí sola sino en relación con un hombre o con una mujer que la practiquen, la limosna no se entrega sola, se requiere alguien que la pida y alguien que la dé “que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha”. Esta situación de agradabilidad, desagrado, vitalidad, espiritualidad, religiosidad y ética, tiene mucho que ver con el nuevo hombre ,referido a aquel que hace, porque en la medida que el hombre hace cosas nuevas es un hombre nuevo, es la ley de la creatividad, de la acción, la antítesis de la flojera, la pereza, el decaimiento y el desánimo. 

La comprensión es la puerta que nos permite entrar en el campo de la creación, a través de ella abrimos nuestra mente a las cosas nuevas que podemos y tenemos que desarrollar para mejorar nuestra situación actual y convertirnos en auténticos hombres nuevos. 

Las personas son lo que comprenden y la mayor de las comprensiones se plantea en la teoría de los valores; en el Hemisferio Occidental, con algunas variaciones, encontramos la Fe, el Creador, la Familia, el Trabajo, la Libertad, la Educación, la Vida, la Verdad, el Amor y la Felicidad. 

La Fe es el esfuerzo por conseguir lo que esperamos, el convencimiento respecto a lo que no vemos. Es una luz y conocimiento sobrenatural que nos permite creer aún sin ver, esta convicción también puede consistir en la confianza que se tiene en alguna persona o que nos tienen a nosotros, también, en la credibilidad que se da a la palabra de una persona que tiene autoridad. 

Actuar de buena fe, es actuar con rectitud y honradez, mientras que quienes actúan de mala fe lo hacen con alevosía y doblez. En todas las cosas de la vida la buena fe se presume siempre, por eso nos prestan dinero, nos ayudan, nos piden favores, tenemos amigos y en general nos facilitan lo que de otra manera no sería posible. En cambio, si consideramos que alguien actuó de mala fe, es necesario probarlo, llevar al convencimiento del oyente los hechos y circunstancias en las cuales se basó la mala fe. Ejemplo clásico es la mentira y el chisme, estos actos constituyen la fe al máximo peyorativamente, porque nos hacen creer cosas falsas o erróneas despertando en nosotros el odio hacia los demás. 

El Creador es el Absoluto, el último, el más grande y el más hermoso de los círculos concéntricos que forman toda la estructura universal, es Dios. Hizo los cielos, la tierra, los animales, las aguas y creó al hombre a su imagen y semejanza, lo durmió y de una de sus costillas hizo a la mujer, llamada mujer.

La familia constituye la propiedad más sagrada, la relación más íntima y la expresión de solidaridad incomparable, es el grupo de personas emparentadas entre sí, que viven juntas y están bajo la autoridad de una de ellas, comprende los ascendientes, descendientes, colaterales y afines de una persona, además, forma el parentesco, dentro del cual se encuentra el tronco común y las ramas consanguíneas o colaterales, estructurando el árbol genealógico. Se reúnen para comer, charlar, contarse lo que ha sucedido en el día y en la calle, celebrar una fiesta o un cumpleaños, rezar, orar…en fin para muchas cosas que no se hacen con extraños, en consecuencia, lo común es que la familia se reúna sola, sin audiciones ni miramientos por parte de personas ajenas a la intimidad familiar. 

Sobre la libertad podemos decir que es el anverso de una medalla cuyo reverso es el poder. Son varias las direcciones que encontramos al hablar de libertad, entre ellas la concepción de libertades públicas, estas son derechos humanos fundamentales y se clasifican en derechos civiles, políticos, económicos y sociales. La constitución de los Estados generalmente los reglamenta, señalándolos como el derecho al libre desenvolvimiento de la personalidad, sin más limitaciones que las que derivan del derecho de los demás y del orden público y social. Se trata del libre ejercicio de los derechos y obligaciones que corresponden a los individuos como personas naturales. 

La libertad es el más grande de los derechos, hay otros con cierta imprecisión, tales como el derecho de expresión, la libertad religiosa, de difusión del pensamiento, reunión, asociación y las libertades civiles garantizadas por el derecho penal y civil, entre otras. 

En cuanto a la educación es la enseñanza y doctrina que se da a los niños y jóvenes. Hoy en día existe la educación de adultos a la cual han concurrido miles y miles de ciudadanos con la esperanza de aprender a leer, escribir y continuar con sus estudios de primaria, bachillerato y especialización universitaria. “Hoy soy doméstica, mañana trabajadora social”, leemos en las pancartas. Con la educación vienen el aprendizaje, la capacidad para desarrollar habilidades del pensamiento, la cortesía y la urbanidad. 

Estas capacidades suelen encontrarse de manera natural en el ser humano, aunque su grado de estudio sea básico, pues, generalmente se adquieren por cultura y costumbre, Sin embargo, la instrucción académica nos obliga a ser corteses y manejar las reglas de urbanidad con mayor precisión. 

Como dijo el Libertador Simón Bolívar “moral y luces son nuestras primeras necesidades”. 

La vida es la esencia de la existencia, la unión del alma y el cuerpo. Es lo más grande que tenemos, poder respirar, hablar, ver, oler, palpar, oír, pensar, existir, sentir, sangrar y hacer todo lo que el cuerpo y la mente crean posible, constituye la expresión vital o parte de ella. Digo parte porque si vemos la vida, la muerte y la inmortalidad, formamos un todo que no termina nunca. 

La verdad es una sola, no existen varias categorías, no se trata del error, la duda, la opinión, la probabilidad, ni la ignorancia, sino de la certeza de la existencia de las cosas. Es el tema central de la teoría del conocimiento, alrededor de ella se realizan todos los demás elementos del pensamiento científico y humanístico. 

“El amor es paciente, servicial y sin envidia, no quiere aparentar ni se hace el importante, no actúa con bajeza ni busca el propio interés, no se deja llevar por la ira sino que olvida las ofensas y perdona, nunca se alegra de algo injusto y siempre le agrada la verdad, el amor disculpa todo, todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta”. Con estas palabras de San Pablo en primera de Corintios 13, 4­8, nada tenemos que agregar. 

Nos queda como compromiso fundamental de la vida la felicidad. Comenzaré por recordar a Mafalda, la muñequita de Quino. La madre de ella se iba de compras y la dejó cuidando la casa, le dijo “Mafalda cuida la casa y no le abras la puerta a nadie” y se fue. Cuando había caminado una cuadra venia la niña corriendo y le preguntó a su madre “Mamá ¿si la felicidad llaga tocando la puerta, puedo abrirle?” La madre se quedó perpleja. 

La felicidad consiste pues en la satisfacción, el gusto, el contento y por eso hablamos de las felicidades del mundo. Si nos encontramos satisfechos, estamos a gusto, y contentos ¿qué más podremos exigirle a la vida? 

La felicidad es un propósito de vida que debemos buscar como valor para avanzar en nuestro crecimiento personal y en el de nuestra familia. 

La potencialidad interna del ser humano 

Debemos decir que la potencialidad consiste en la capacidad de la potencia independiente del acto, es la equivalencia de una cosa respecto de otra en virtud y eficiencia. La potencia es la virtud generativa, la facultad del alma para conocer, querer y recordar. A través del entendimiento, las cosas pueden ser concebidas, comparadas, juzgadas, inducidas y deducidas. 

La voluntad es la facultad del alma que nos mueve a hacer las cosas, admitir o rehuir algo, queriéndolo o aborreciéndolo, allí está el libre albedrío, la libre determinación. 

Por medio de la memoria se retiene y recuerda lo pasado, consiste también en la exposición de hechos o motivos referentes a un asunto. Si pudiéramos llevar al máximo la fijación de estos conceptos seríamos prácticamente unos superdotados, porque podríamos concebir las cosas, es decir idearlas, crearlas, generarlas sin esfuerzos alguno, las compararíamos con todas las demás existentes, con sus semejanzas y diferencias, las juzgaríamos haciendo juicios de valor o analizándolas punto por punto, seriamos capaces de inducirlas o deducirlas, mediante inferencias comenzando de lo particular hacia el todo o bien del todo hacia lo particular. 

Pudiéramos aborrecer las cosas que nos perjudican y admitir sin rehuir las que nos favorecen. Pudiéramos aborrecer el alcoholismo, la drogadicción, la prostitución y el vandalismo. Desde un punto de vista favorable, no dejaríamos para mañana aquello que debemos hacer hoy. 

Los recuerdos son una manera de volver al pasado, por medio de ellos podemos revivir momentos que han sido importantes para nosotros y han afectado nuestra vida, por la carga positiva o negativa que dejaron en nuestra mente. Cuando traemos a la memoria hechos del pasado podemos encontrar soluciones para situaciones del presente, a través de la comparación. 

¿Cómo podemos perfeccionar las potencias del alma? El primer punto sería aprender a concebir las cosas pensando en el bienestar de cada uno, partiendo de los valores que ya hemos mencionado, y luego comparando las 

semejanzas y deferencias para determinar el ámbito de cada una de ellas y colocarlas de mayor a menor en la escala de la vida. Hacer como se dice en muchas escuelas de aprendizaje sencillo: primero, lo primero. Es decir, hacer todas las cosas necesarias a la manutención de la vida, pero superándolas en cuanto a lo espiritual y apartando en lo posible las cosas materiales. 

Aunque Las Escrituras ordenan no juzgar, nuestra superación interna nos obliga a juzgar las cosas y clasificarlas en buenas o malas, blancas o negras, verdes o maduras y altas o bajas, para poder hacer que ese entendimiento sea claro y no oscuro como la noche. Ya que no estamos juzgando personas, sino cosas y elementos, no estamos violando las leyes de Las Escrituras. 

El hombre tiene estas potencias como aliados en la lucha por la vida, la superación personal, sin ellas es imposible luchar y superarse. 

Pongamos como ejemplo a las personas que sufren de locura, que no cuentan con entendimiento, voluntad ni memoria ¿Que son? Puro cuerpo, porque no hay mente, tanto que la ley los excusa de los hechos que puedan constituir, respecto de ellos, delitos y faltas. Los menores tampoco tienen entendimiento, lo que la religión llama uso de razón, por ende, tampoco pueden ser juzgados igual que los adultos. En la vejez sucede lo mismo, en los ancianos estas tres potencias disminuyen casi hasta extinguirse, ellos no pueden recordar a perfección las cosas y tan solo traen un recuerdo muy vago. 

Distinta es la situación de aquellas personas que habiendo cometido un hecho irregular dicen no acordarse, el Estado está en la obligación de probarlo para hacerlos responsables del acto. 

Las potencias del alma pueden evolucionar como una semilla con un crecimiento propio de sí mismas, en consecuencia el hombre se desarrolla interiormente a través de sus más profundas reflexiones y nunca a través de su forma externa, la cual está controlada por el ambiente. El hombre evoluciona a través del espíritu de su comprensión individual, por consentimiento interno y en obediencia a lo que entiende como verdad. 

Si tenemos las potencias del alma conocidas como entendimiento, voluntad y memoria ¿qué nos falta? Nos han dicho que nuestro primer nacimiento ocurrió del mundo celular que evoluciona hacia el hombre, pero si desde aquel momento no hemos desarrollado al máximo nuestras potencias del alma, debemos renacer, evolucionar hacia una psicología y un nivel de entendimiento superior para alcanzar un completo desarrollo íntimo. 

La pregunta es, ¿si otros han llegado a ese desarrollo íntimo superior por qué nosotros no podemos llegar? Utilicemos la voluntad y estaremos tomando el viaje hacia las grandes alturas del saber y la comprensión. El hombre es lo que comprende y no lo que aparenta. 

Formar el destino 

Gran parte de la gente cree que la suerte influye en el destino de cada uno de nosotros, otros piensan que el futuro está sujeto a caprichos de la fortuna, pareciera que los sabios nacieron sabios, sin ningún esfuerzo o trabajo, pero realmente eso no es así. 

En la presentación que se hizo de un profesor en una Universidad, cuyo currículo tenía como cincuenta apartes y cuando se terminó de leer, el profesor pidió permiso para decir que perdonaran lo extenso del currículum, pero, eso sucede cuando se trabaja. Obviamente este profesor no nació sabio, ni profesor, se hizo a través del trabajo como él mismo lo dijo. 

Muchas veces no hacemos las cosas necesarias para forjar nuestro destino, teniendo la oportunidad la dejamos ir, y nos sucede lo que nuestra gente humilde y sencilla dice y repite: “La oportunidad la pintan calva”. 

Si echamos una mirada a la situación de la gran mayoría de ancianos, los vemos viviendo de la caridad de su familia o pidiendo limosna en la calle, es muy bajo el porcentaje de personas que llegan a una edad madura y pueden satisfacer ellos mismos sus necesidades, esto se debe primeramente a una falta de desarrollo personal y en segundo lugar a falta de programas sociales. 

La falta de desarrollo personal es una causal de preocupación y ansiedad en la vejez, como creemos que nunca llegará esa época, gastamos lo que ganamos y más, por lo cual quedamos debiendo y así vamos arrastrando una deuda que nunca podemos saldar y llegamos en el autobús de los que solicitan misericordia. 

Tenemos que entender que debemos asegurar la vejez y la satisfacción de esa necesidad hay que cumplirla por todos los medios a nuestro alcance: Una pensión del seguro social, jubilación, pensión de gracia, ahorros, o cualquier forma de seguridad social. 

Es preciso que comencemos a visionar la vejez y no esperarla sin haber tomado las previsiones necesarias para tal caso, pero una visión no propiamente de los ojos sino de la mente, ver con claridad mental el nacimiento, crecimiento desarrollo, adolescencia, juventud, adultez y la vejez. Debemos comprender, desear y saber lo que queremos en cada una de estas etapas para no caer en el despeñadero ni ir al precipicio de la infelicidad. 

¿Que sucede con la educación? Queremos que la letra entre sin ningún esfuerzo y así sacar la primaria, el bachillerato y la Universidad, pero, sin ahínco esto es imposible, de allí las grandes deserciones escolares, apenas la profesora o el profesor exigen el cumplimiento de las labores escolares, viene la estampida. Ya lo dijo el Libertador, Simón Bolívar, “para tener Patria se necesita trabajo y más trabajo” y si lo que queremos es el facilismo, estamos cayendo en la flojera, la pereza y el infortunio. 

Es bueno recordar que ahora el mundo es maravilloso gracias a los adelantos científicos y tecnológicos, las generaciones pasadas no conocieron bibliotecas como las que existen en la actualidad, librerías que tienen todas las materias, el Internet, la televisión a color y otras tantas tecnologías relacionadas con la comunicación; tenemos que aprovechar las oportunidades que se nos presentan con esos adelantos. 

Hoy en día casi todo esta a la vista, si utilizamos la agricultura, la ganadería, las piedras, canteras y maderas, que son partes del sector primario de la producción, podemos forjar un buen destino, ya que estas actividades son la causa primaria de la alimentación y la construcción en un país. El alimento sustentable es estudiado en todas las academias y en todo instituto donde se imparte enseñanza, bien dijo Aristóteles que la ganancia crematística, es decir, dar dinero en préstamo no es un factor regular de la producción, la verdadera producción está presente en la agricultura, ganadería, explotación de piedras y canteras, la pesca y la madera. 

Por supuesto que en aquellos casos de recursos naturales renovables y no renovables, es necesario colaborar con las instituciones que se encargan de que la serpiente emplumada no venga todavía, porque cuando haya una gran erosión en estos países del nuevo mundo, la serpiente emplumada vendrá con sus arpones para poner ley y hacerla cumplir, es promesa pero puede ser cumplida. En Brasil ha habido atisbos de tumbar árboles centenarios en plena selva, si acabamos con la vegetación el agua disminuirá y el destino que debemos forjar será también disminuido. 

Forjar el destino es fácil si seguimos las reglas de la lógica y del razonamiento económico que han seguido los países, las empresas, los modelos económicos modernos y prósperos, empresarios modernos que lograron su desarrollo económico, social y humano.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s